Cottage

martes, 22 de marzo de 2011

Como cualquier persona, una de las cosas que quiero hacer es independizarme. Siempre he querido tener algo mío y llega cierta edad que, aunque no estés mal en casa de tus padres, es eso, casa de tus padres. Llena de recuerdos de la infancia, adolescencia y juventud, pero hay un punto de inflexión en tu vida donde quieres crear tus próximos recuerdos en tu casa, en un lugar que sea tuyo, aunque sea por un corto período de tiempo.

Mi casa actual donde vivo con mis padres es realmente muy acogedora y cálida. Tiene jardín, balcón, patio y muchísimas flores. Lo cierto es que me imagino viviendo en una casa como en la que estoy ahora. Nuestro barrio es muy tranquilo, casi no hay coches ni ruido, y nuestra calle da la sensación de estar en un pueblecito y no en una ciudad de más de 250,000 habitantes.

Esta es la calle donde vivo. La segunda puerta, es la puerta de mi casa. Antes era la casa de mi abuela materna. Cuando ella murió, la casa estuvo desocupada durante 10 años. Esperamos a que mi padre se jubilase para arreglarla pues la luz todavía era de 125 y había que instalar tuberías nuevas.



Me voy tanto por las ramas que se me olvidaba de que trataba realmente esta entrada: de decoración. Llevo un par de días mirando, otra vez, pisos en alquiler y de paso, decoración.
Decoración para la casa en la campiña inglesa que no tengo, obviamente. Esto me recuerda a un comentario que una vez utilizó mi mejor amiga para describirme: "Anna, es que tú meas muy alto" En fin, defectillos que tiene una.































Imagina que...

lunes, 21 de marzo de 2011

Hay días que no sabes porqué, pero de pronto te sientes melancólica. Tu cuerpo y tu mente se te revelan, entras en un bucle del que sólo puedes salir cuando te marchas a dormir, y todavía me quedan muchas horas para eso.

Así que, he decidido ponerme a hacer una de mis cosas favoritas: mirar cosas bonitas. Dicen que la belleza está en el ojo del que mira, pero hay personas que no tienen esa capacidad de asimilación. Debe ser triste no saber apreciar la belleza que te rodea. No me gustaría vivir una vida así, valga la redundancia.

Algunas imágenes te sacan sonrisas, otras, te recuerdan canciones que un día por casualidad descubriste, aletean en tu imaginario, reinventas caras y mantienes algunas en tu memoria. Son una vía de escape bastante más efectiva que los anti-depresivos o los somníferos.

A veces pienso que debería haber estado en esa época maravillosa donde te ponías de opio hasta las trancas y te bebías la absenta como si fuese agua mineral. Me saldrían las palabras a borbotones, no tendría que pensar una y otra vez en sinónimos para no sonar repetitiva y las imágenes vendrían a mi mente por iniciativa propia, sin tener que buscarlas, simplemente mi mente las crearía, las bordaría, las dibujaría.

Me gusta que la gente se acuerde de mi cuando vislumbran algo que les he explicado: Imaginarme montada en moto sidecar por la campiña inglesa y hacer foto para que yo también me vea en esa panorámica, fotos en los días que llueve e imaginarme que no llevo paraguas.













Black Swan

viernes, 18 de marzo de 2011

Hace una semana fui al cine con mis amigas a ver la galardonada "Cisne Negro". Lo cierto es que llevaba unas expectativas muy altas y no me defraudó.

Primero deciros esta entrada es un análisis rápido de la película, si no la habéis visto no la leáis, puede haber algún SPOILER

Para empezar debo deciros que cuando salí del cine tenía mucha tensión en el cuerpo y muy mal rollo, y de buenas a primeras no sabía si la película me había gustado o no. Tras reposar la película, consultarla con la almohada y recrear algunas escenas en mi cabeza, me dí cuenta de que me había encantado.

Trata muchísimos temas que aunque nos puedan parecer que están muy exagerados y alejados de la vida real, no es así. La bulimia, la superación personal, los retos, los compañeros de trabajo, la admiración a alguien que ha dejado atrás todos sus éxitos...

La obsesión por conseguir algo y el esfuerzo por mantenerlo, puede provocar mucha paranoia y un descontrol muy grande sobre nuestra mente, hasta tal punto, que llegamos a distorsionar la realidad.
Y eso es precisamente lo que le pasa a Nina, la protagonista. Su obsesión por ser la bailarina principal y la Reina Cisne, hacen que distorsione la realidad y viva situaciones nuevas creadas por su mente, pero que obviamente, el resto de personajes no comparten. Muchas veces nuestro peor enemigo somos nosotros mismos.

De vez en cuando pasa que, tienes tantas ganas de conseguir algo, que recreas en tu mente una y otra vez la escena, con sus pros y sus contras, y la sientes tan real, que te llegas a creer que ha sucedido de verdad.

Las Flores del Mal

martes, 15 de marzo de 2011

Siempre he creído que hay un perfume, una colonia para cada persona; del mismo modo que creo que hay un libro para cada uno de nosotros.

Un libro que te marcó, que te rescató de un mal momento, que no lo prestas... en definitiva tu libro de "cabecera"
En mi caso si que hay un libro al que siempre recurro cuando estoy triste, cuando quiero inspirarme y escribir, o simplemente cuando quiero leer algo bonito.

Se trata de Las Flores del Mal de Charles Baudelaire. Lo tengo desde los 15 años y cada año me lo releo. Está subrayado, lleno de notitas a pie de página, en definitiva, lo he hecho mío.

Hay muchas personas que dicen que no les gusta la poesía, mi respuesta ante esto es, que no han leído un buen libro de poesía, sino, no lo dirían. Hay que saber encontrar tu estilo, el autor, saber reflejarte en cada verso que lees.
Es difícil encontrarlo, pero creo que cuando aparece "nuestro libro" parece que encontramos un poco de luz cuando la vida, a veces, no merece la pena vivirla.

XXV
"Te adoro como adoro la bóveda nocturna,
oh vaso de tristeza, oh grande taciturna.
Y tanto más te amo cuanto que me huyes más,
y cuanto me pareces, de mis noche solaz,
más irónicamente las leguas añadir,
que separan mis brazos del cielo de zafir.

Voy al ataque y trepo con furores insanos,
como por un cadáver un coro de gusanos,
y me enternece, oh fiera cruel e inexorable,
¡hasta esa frialdad que te me hace más adorable!"